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El nuevo instrumental permitirá la realización de
maniobras de resucitación cuando no se encuentre personal médico
La pista del helipuerto, con capacidad para tres
aeronaves, ocupa 5.000 metros cuadrados y cumple los requisitos de
Aviación Civil |
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Valdemoro, 05 de
Enero del 2008.- El consejero de
Presidencia e Interior, Francisco Granados, presentó los 40 desfibriladores
semiautomáticos que se van a incorporar a las unidades de emergencia del Cuerpo
de Bomberos de la Comunidad de Madrid, tras visitar el nuevo helipuerto que se
ha construido en el parque central de bomberos en Las Rozas.
La Consejería de Presidencia e Interior ha
invertido un total de 660.400 euros en el helipuerto y la adquisición de los
desfibriladores. El helipuerto, con una inversión de 550.000 euros, acogerá
permanentemente al helicóptero de coordinación del Cuerpo de Bomberos de la
Comunidad de Madrid, así como a aeronaves para la lucha contra los incendios
forestales en la época estival. Las 40 unidades de desfibriladores
semiautomáticos han supuesto una inversión de 110.400 euros.
Los desfibriladores permitirán a los Bomberos
atender casos de extrema urgencia cuando no se encuentre personal médico y se
utilizarán para maniobras de resucitación cardiopulmonar.
Granados destacó que “este nuevo instrumento se
incorporará a las autobombas y a los furgones de salvamento de primera
intervención de cada uno de los parques del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad
de Madrid”. De este modo, pasará a formar parte del instrumental que estos
vehículos ya poseen para hacer frente a las emergencias cuando no se encuentren
en el lugar profesionales médicos.
La plantilla de bomberos, formada para su
utilización
El modelo que se incorpora chequea las condiciones
cardiopulmonares de la persona accidentada a través de dos electrodos que le son
aplicados. Según los indicadores detectados, un programa instalado en el
desfibrilador indica las maniobras que han de llevarse a cabo a través de un
algoritmo aprobado por la European Ressucitation Council (ERC) de 2005, de la
que forman parte las asociaciones médicas especializadas en las prácticas de
resucitación.
La asistencia del bombero se limitará a seguir las
indicaciones que le va facilitando el programa instalado en el equipo, por lo
que se anula la posibilidad de una mala utilización. Toda la plantilla del
Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid ha sido, o está siendo, formada
para la utilización de este nuevo instrumento de soporte vital avanzado.
El modelo adquirido, “Lifepak 1000”, está “rugerizado”,
es decir, que es resistente a vibraciones y golpes, impermeable y aislado ante
posibles emisiones de polvo. Presenta una pantalla de LCD que va indicando las
secuencias de maniobras que se han de seguir para su utilización eficaz. Puede
ser usado en condiciones adversas e incluso en la oscuridad puesto que dispone
de luz propia que permite la visión correcta de la pantalla. El desfibrilador
lleva incorporada una batería de litio con autonomía para siete años.
Los vehículos de bomberos de la Comunidad de Madrid
incorporan ya bala de oxígeno, balón de resucitación, tubos de Guedel y
mascarillas, a lo que ahora se añaden los nuevos desfibriladores. Con ello, la
Consejería de Presidencia e Interior da un paso más en el desarrollo del
principio de asistencia integral en la emergencia.
Granados visitó también el helipuerto del parque
central de bomberos en Las Rozas, cuyas obras de construcción están recién
finalizadas. En la instalación se han cumplido escrupulosamente todos los
requisitos exigidos por la Dirección General de Aviación Civil.
El helipuerto tendrá capacidad para tres helicópteros
La construcción del helipuerto ha requerido
diversas actuaciones en un área de 15.000 metros cuadrados. De ellos, 5.000
metros cuadrados corresponden a la plataforma hormigonada (pista de aterrizaje y
despegue) con capacidad para tres helicópteros; y en otros 5.000 metros se han
instalado los servicios y zonas de seguridad requeridas.
El nuevo helipuerto dispone además de edificio para
bombeo del combustible de recarga de aeronaves, centro de operaciones eléctricas
y de radio para ayuda a la navegación aérea y de las instalaciones de seguridad
y contra incendios.
Cuenta con cubeto para la recogida de posibles
vertidos en el tanque de combustible, balizas de situación y destellos,
iluminación, tanto del helipuerto como de la pista de aterrizaje y despegue, y
lámpara (VASIS) para la ayuda a la entrada de las aeronaves. La señalización de
la pista y del área de aparcamiento se ha efectuado con bandas de pintura
normalizada. Por último, en los alrededores se han eliminado todos los
obstáculos en las alineaciones de despegue y aterrizaje.
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