La Comunidad de Madrid presentó la nueva torre de
vigilancia forestal en el municipio de Valdemoro, una infraestructura
incluida en la red de control contra incendios de la Consejería de Presidencia e
Interior, que está en estos momentos poniéndose a punto de cara a la época
estival. El director general de Protección
Ciudadana, José Antonio Pérez, acompañado por la primera teniente de alcalde de
Valdemoro, Isabel Martín, visitó esta instalación, que permitirá
controlar un territorio de más de 18.000 hectáreas y que se ha ubicado en el
Cerro de la Mira de la citada localidad.
La Torre de vigilancia forestal, que ha supuesto
una inversión de 70.000 euros, ha sido diseñada bajo los criterios de
funcionalidad y operatividad indicados por los técnicos del Cuerpo de Bomberos;
está fabricada en acero galvanizado, pintada en verde pino con el fin de atenuar
su impacto visual y tiene una altura de 12 metros. El habitáculo de vigilancia
está revestido, tanto en paredes como en techo, de material termo-aislante para
protegerlo del frío y del calor y cuenta con un sistema de protección contra
rayos.
El director general de Protección Ciudadana explicó
que desde el punto de vigilancia del Cerro de la Mira se puede observar,
directamente, una superficie total de 18.185 hectáreas, terreno que se solapa
con otros dos puntos de observación, los situados en La Marañosa y en Cabeza de
Villaverde. El ángulo de visión que permite la nueva torre es de 360º, por lo
que no quedan ángulos muertos fuera de la observación del vigilante.
Este modelo de torre fue instalado el pasado año en
el término de San Martín de Valdeiglesias con carácter experimental y, tras los
buenos resultados contrastados en la pasada campaña forestal, se ha decidido
extenderlo paulatinamente en los lugares donde sea necesaria una vigilancia
forestal en altura.
Red de vigilancia forestal
La Consejería de Presidencia e Interior de la
Comunidad de Madrid, que dirige Francisco Granados, dispone de una red de 43
puntos de vigilancia forestal, gestionados por el Cuerpo de Bomberos de la
Comunidad de Madrid, que se activan durante la época de máximo riesgo de fuegos
forestales, entre junio y septiembre de cada año.
Los puntos de vigilancia están atendidos todos los
días de esa época por un vigilante entre las 10:00 y las 21:00 horas, y su
ubicación estratégica permite observar directamente la totalidad del terreno
forestal de la Comunidad de Madrid. Cada punto de vigilancia se solapa con los
puntos próximos con el fin de no permitir zonas sin vigilancia y cada vigilante
dispone, durante su servicio, de prismáticos, mapa, brújula, fotografías
panorámicas de la zona, estación meteorológica y sistema de comunicación, por
móvil o por red propia.
Además de detectar incendios, su papel en la
extinción es fundamental debido a que observan y comunican el lugar exacto del
humo; dan las coordenadas precisas de dónde está localizado; por el tipo de humo
saben qué clase de vegetación se está quemando, así como la posible dimensión
del fuego; e incluso aconsejan sobre mejores accesos a los medios de extinción.
La Consejería de Presidencia e Interior, ha puesto
en marcha también, desde el pasado año una vigilancia móvil nocturna. Se trata
de cinco unidades móviles que patrullan cada noche por el territorio forestal
asignado. Aunque hay menos probabilidad de que en horas nocturnas se declaren
incendios forestales, estas rondas vigilan especialmente los puntos que pueden
ser más sensibles: zonas que han sufrido un fuego durante el día, donde se
observa que no se vuelva a reproducir; zonas en las que las poblaciones próximas
celebran fuegos artificiales propios de las fiestas; o áreas de recreo y
esparcimiento, como merenderos o áreas de descanso, entre otras.