Así, se realizó una operación de
búsqueda de una persona extraviada en las inmediaciones del Puerto de La
Morcuera, que fue localizada gracias a los datos geográficos que facilitó. En el
simulacro la víctima se encontraba herida, por lo que tuvo que ser evacuada,
mediante polea, por el helicóptero de los bomberos de la Comunidad de Madrid.
En cuanto a la actividad nocturna, se realizó una ruta por las inmediaciones
del Puente del Perdón (Rascafría) en la que se utilizó cartografía y brújula
y se observaron indicios naturales, como las estrellas, el musgo etc.,
elementos fundamentales para poder desenvolverse con seguridad en la sierra
y, en caso de extravío, contar con recursos para solicitar ayuda de la
manera más eficaz y adoptar medidas de autoprotección.
Granados recordó que ante la llegada del buen
tiempo aumentan las salidas de los ciudadanos al campo y la montaña y es
necesario adoptar una serie de medidas básicas de autoprotección para evitar
extravíos y situaciones de peligro. En primer lugar, se aconseja no efectuar
estas actividades en solitario, con el fin de que, ante cualquier
eventualidad, siempre se pueda contar con una persona de ayuda, y no
intentar actividades cuyo nivel de dificultad sea superior a la preparación
técnica y física de los practicantes.
Equipamiento y medidas a adoptar
En cuanto al equipamiento necesario, debe
elegirse el apropiado a la actividad a realizar, pero, en todo caso, contar
siempre con ropa de abrigo, ya que en esta época del año se pueden sufrir
cambios extremos de temperatura en apenas unas horas. En cualquier ruta se
aconseja contar, también, con instrumentos que pueden ser de gran utilidad
ante cualquier adversidad, como linterna, transistor y, de manera
imprescindible, teléfono móvil con batería recargada lo máximo posible.
Nunca hay que olvidar llevar agua suficiente, así
como avituallamiento que incluya un discreto exceso de alimentos ricos en
calorías, como frutos secos, chocolate, alimentos energéticos, agua,
etcétera. En cuanto a los principales consejos para poder orientarse ante
una situación de extravío, se recomienda observar el musgo de los árboles y
las piedras (que indica el norte), la nieve y el hielo (que desaparecen
antes en la zona sur de las laderas), los tocones de los árboles (los
anillos en la zona sur son más anchos que los que aparecen en la zona
norte); o la estrella polar (que indica el norte).
También es importante observar los cambios
climatológicos a través del viento (si gira en sentido de las agujas del
reloj, significa que va a mejorar, y al contrario), o el canto del gallo a
deshora (que indica empeoramiento del tiempo).
En cualquier caso, si estamos ante una
situación de extravío, lo más importante es descender, especialmente por la
noche, ya que en las zonas más bajas hay mejores condiciones climatológicas;
pasar la noche en un refugio si lo encontramos, o en caso contrario bajo un
árbol –excepto en casos de tormentas eléctricas-; o cobijarnos con ramas
cortadas de los árboles y piedras para protegernos de ventiscas y vientos
fríos.
En caso de lesiones, la Comunidad de Madrid
recomienda inmovilizar a la víctima y mantenerla abrigada, evitar que coma o
tome medicamentos o recostarla sobre un lateral con la cara hacia abajo para
evitar que pueda ahogarse. Si se hace necesaria la llamada al Centro de
Emergencias de la Comunidad de Madrid 112, hay que dar la ubicación exacta
en primer lugar, y posteriormente el resto del mensaje, ya pensado para
ahorrar batería y mantener la claridad a la hora de explicar la situación.
10 años de rescates
El consejero de Presidencia e Interior, Francisco Granados,
concluyó esta “jornada de orientación” destacando la profesionalidad de los
componentes del grupo de Rescate en Altura del Cuerpo de Bomberos de la
Comunidad de Madrid que inició sus labores en 1998. Este grupo fue formado
por bomberos de la Comunidad de Madrid que, además de su preparación
profesional, demostraron profundos conocimientos de la geografía madrileña,
especialmente de la sierra, así como dominio de todo tipo de prácticas en
montaña: orientación, supervivencia, esquí en sus diversas modalidades,
alpinismo y escalada.
Sin embargo, su labor no sólo se centra en
operaciones en el ámbito serrano, sino que intervienen también en todas
aquellas intervenciones en las que es necesaria especialización en trabajos
en altura, tales como rescate en simas, espeleología, trabajos en
estructuras de gran altura, etc.
Desde su creación, los efectivos del GERA han
participado en unas 6.000 intervenciones de todo tipo. De ellas, en unas
3.000 han sido requeridos por su especialización en trabajos en altura, de
las cuales unas 2.500 han sido operaciones de búsqueda y rescate en montaña.
Actualmente el Grupo está formado por 38
bomberos profesionales, dos de ellos mandos. En el próximo mes de junio la
plantilla se verá aumentada hasta los 50 efectivos con la incorporación de
otros 12 bomberos. Para poder ingresar en el Grupo se requiere un mínimo de
3 años como profesional en el Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid y
superar un curso de formación en el que se adiestran sobre las disciplinas
propias de un grupo especializado en montaña y trabajos en altura.
Aunque su ámbito de actuación está delimitado a
la Comunidad de Madrid, es habitual la colaboración de los GERA con otros
grupos profesionales especialistas en emergencia en montaña, especialmente,
Guardia Civil y Cruz Roja.
Los bomberos especialistas en rescate de
montaña han colaborado también, en ocasiones concretas, con bomberos de la
Generalitat de Cataluña y con efectivos de Castilla-La Mancha. Fuera de
España han intervenido en labores de búsqueda y rescate a consecuencia de
los terremotos sufridos en Turquía (2000) y El Salvador (2001).